La vicepresidenta de EE.UU., Kamala Harris, lanzó una feroz reprimenda a los republicanos que aseguran que las reformas propuestas por la Casa Blanca tras la masacre que tuvo lugar esta semana en Boulder, Colorado, significarían deshacerse de la Segunda Enmienda de la Constitución, que garantiza el derecho de los ciudadanos a poseer armas.

«Es hora de que el Congreso actúe y detenga las falsas advertencias. No se trata de deshacerse de la Segunda Enmienda. Se trata simplemente de decir que necesitamos leyes razonables de seguridad en el tema de las armas», dijo Harris.

Tras el tiroteo en Boulder, que se llevó la vida de 10 personas, el presidente Joe Biden abogó  por la reintroducción de ciertas restricciones en materia de armamento, en especial las de asalto, e instó al Congreso a actuar.

«Dejen de promover la falsa idea de que esto significa que todos están intentando quitarles sus armas. No es eso de lo que estamos hablando», continuó la vicepresidenta.

El plan de Biden para «poner fin a la epidemia de violencia armada» incluye la promesa de prohibir la venta de armas de asalto y cargadores de gran capacidad, como también la comercialización en línea de armas de fuego, y exigir la verificación de antecedentes para su adquisición, entre otras cosas. Aunque el mandatario puede seguir impulsando esas propuestas, es competencia del Congreso aprobarlas.

«No necesito esperar ni un minuto más, y mucho menos una hora más, para tomar medidas razonables que salven vidas en el futuro (…) Podemos volver a prohibir las armas de asalto y los cargadores de alta capacidad en este país. Lo conseguí cuando era senador. Eso fue ley durante largo tiempo y ayudó a reducir las matanzas masivas. Debemos hacerlo de nuevo», manifestó el mandatario.