El Juzgado Especializado de Instrucción “B” de San Salvador  envió a juicio a 12 de 16 imputados, acusados por organizaciones terroristas y ocho casos de homicidio agravado.

La jueza se basó en las pruebas presentadas por la Fiscalía General de la República (FGR), en las que los testigos ubican a los facinerosos en los hechos, sin embargo, a cuatro no. De esos hubo tres sobreseimiento definitivos y uno provisional, por quienes el ente investigador del Estado no usó el derecho a presentar recurso de apelación; por lo tanto, podrían recuperar su libertad hoy mismo, siempre y cuando no tengan procesos abiertos en otros juzgados.

Los terroristas operaban en las zonas de San Ramón, San Luis, San Francisco, Campanera de Soyapango y se reunían para planificar robos, hurtos, amenazar a la población y exigirles el pago de la “renta”, a cambio de no atentar contra sus vidas o bienes materiales.

Según datos, los procesados le dieron muerte, con armas de fuego, a ochos personas entre 2015 y 2016 en los lugares antes referidos debido a que ellos sospechaban que eran “colaboradores” de la Policía Nacional Civil (PNC), es decir que supuestamente filtraban información a los agentes sobre sus planificaciones. Entre otras víctimas había pandilleros de la misma estructura.

La PNC les capturó el 27 de abril de 2017 en las colonias antes referidas. El próximo 5 de marzo se llevará a cabo la segunda mitad contra los 26 mareros que están en centros penitenciarios de máxima emergencia y será por medio de video conferencia.