Después de algunos impases, que centenares de miles de nicaragüenses perdieron sus empleos, decenas de miles abandonaron el país, y más de 700 terminaron tras las rejas, este miércoles está previsto el inicio de un nuevo proceso de diálogo en Nicaragua.

Dichas conversaciones tienen como objetivo tratar de encontrar una salida a la crisis en la que el país se encuentra sumido desde abril del año pasado, cuando estalló una ola de protestas en contra del presidente Daniel Ortega, duramente reprimidas por orden del mandatario.

Horas antes del inicio de las mismas, un número todavía no determinado de prisioneros fue puesto en libertad por el gobierno de Ortega.

La liberación de todos los detenidos por participar en las protestas en contra del mandatario de 72 años era uno de los temas que la opositora Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia había identificado como «fundamental» para tratar de resolver la crisis.

Pero todavía no está claro si las autoridades liberarán a las 777 personas identificadas por el denominado Comité Pro Liberación de los Presos Políticos o solamente a un puñado