Obama y Trump presentaron, entonces, sus visiones contrastantes en la pugna por el control del Congreso y las gubernaturas.

Obama viajó a Gary, Indiana, para apoyar al senador Joe Donnelly quien enfrenta un fuerte desafío por parte del empresario Mike Braun. Más tarde regresó a Chicago para hacer campaña por el empresario J.B. Pritzker, candidato demócrata a gobernador de Illinois.

Después de abstenerse durante meses de enfrentar abiertamente a Trump, quien intenta desmantelar todo lo realizado por él, Obama, en los últimos meses, ha acusado al presidente Trump pero sin nombrarlo, de mentir y “explotar el miedo” y advirtiendo a los demócratas que no se dejen distraer.

Trump ha contraatacado, acusando a Obama de dejar un rastro de promesas incumplidas en materia de comercio, recuperación económica y salud.

Las elecciones de mitad de mandato presidencial podrían tener consecuencias drásticas para el resto de la presidencia de Trump. Los republicanos corren peligro de perder la mayoría en la Cámara de Representantes.

Trump hizo campaña en Macon, Georgia, por el candidato a gobernador Brian Kemp y en Chattanooga, Tennessee, por la candidata al Senado Marsha Blackburn.

En el tramo final, el lunes, Trump visitará Ohio, Indiana y Missouri.

Su plan para la jornada electoral del martes es conceder entrevistas desde la Casa Blanca a medios locales para alentar a la gente a votar y luego esperar ahí los resultados.