Al reír generamos endorfinas, con efectos positivos en nuestro organismo. Nuestro sistema inmunológico puede resentirse ante un estado de ánimo bajo, e incluso puede reaccionar ante estados pesimistas de otras personas.

 

Los pensamientos positivos son unas vitaminas indispensables que deberíamos desayunar cada mañana. Todos experimentamos alguna vez la sensación de esas mañanas en que un extraño malestar nos embarga sin saber muy bien por qué, mañanas en las que pensamos que no vamos a poder con esa jornada.

Es cierto que no es posible sentirse en plena forma todos los días, a veces estamos enfermos, desanimados o incluso amordazados por esos imprevistos que de vez en cuando nos trae la vida, pero hay algo que debemos tener claro: el modo en que pensamos puede afectar directamente la visión que tenemos de la vida, por lo tanto determinará nuestro estado emocional, y en consecuencia, también nuestra salud física.