Según el Instituto de Investigación Ambiental de la Amazonía, el número de incendios registrados hasta ahora en la selva amazónica ya es un 60 % más alto que en los tres años anteriores y el pico tiene relación con la deforestación.

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, declaró públicamente este jueves que sus insinuaciones contra las organizaciones no gubernamentales por los actuales incendios en la Amazonia en realidad no fueron acusaciones, sino que se trata de una «sospecha». Sin embargo, el mandatario latinoamericano continuó con su diatriba, y sostuvo que hay «pruebas muy sólidas de que las ONG están detrás de la quema».

Así, cuando reporteros locales le consultaron si sabía con exactitud quién estaba detrás de la propagación del fuego, contestó: «Son los indios, ¿quieres que culpe a los indios? ¿Vas a escribirles a los indios mañana? ¿Quieres que culpe a los marcianos? Puede ser un agricultor, pero la mayor sospecha proviene de las ONG».

  • Tensión con los periodistas

A su vez, el líder del Partido Social Liberal (PSL) manifestó su preocupación por las repercusiones que causaron sus declaraciones del miércoles, cuando dio a entender por primera vez que estas agrupaciones podían estar implicadas en los incendios. En efecto, le pareció «increíble» la forma en que la prensa replicó sus comentarios de la jornada previa.

El día anterior, sostuvo que el Ejecutivo le había retirado la asignación de fondos a las ONG, y ahora habría resquemores: «Esas personas están sintiendo la falta de dinero», concluyó.