La restauración ambiental del río Grande de San Miguel es el tema que motivó al ministro de Medio Ambiente, Fernando López y al magistrado presidente de la Cámara Ambiental de Segunda Instancia, Samuel Lizama, a convocar a los alcaldes de cuatro departamentos se la zona oriental del país, con el objetivo de analizar, coordinar y buscar compromisos que reduzcan la contaminación de su cauce. El río Grande es uno de los más importantes afluentes y recorre 45 municipios de los departamentos de Morazán, San Miguel y Usulután. Sus aguas están contaminadas por heces fecales, desechos sólidos y sedimento que en algunos puntos de la zona baja se acumulan, convirtiéndose en ríos de plástico que tienen como destino final el océano.

El Ministro participó en el foro “Restauración Ambiental del río Grande de San Miguel”, junto a gobiernos locales y magistrados de los tribunales ambientales.