Dos mujeres cortadoras listas para iniciar la jornada.

Un aproximado de 225 personas de los municipios de Osicala, Gualococti, San Simón, Delicias de Concepción y otros de Morazán, han iniciado la temporada de recolección de café en la finca San Carlos 2 antes conocida por la “haciéndona” situada en la cordillera del cacahuatique.

Fincas de café

La jornada inicia desde las 4 de la mañana que algunos cortadores salen de sus casas para abordar un camión que los les llevara hasta las fincas de café, con sus canastos cruzados entre sus hombros, entre risas y anécdotas así hombres y mujeres se entretienen mientras inicia la corta de café; con los primeros rayos del sol el “caporal” que es el jefe al mando de un grupo de 31 personas a la cual le llaman “cuadrilla”  da instrucciones y recuerda las reglas, como el que no deben maltratar las plantas, y cortar solo el café maduro.

Cortadores reciben instrucciones por el jefe de cuadrilla

 

Luego de la formación cada “caporal” toma su grupo de gente y listos a la zona de trabajo al llegar por número de lista asignan un surco de las plantas, y canastos preparados inicia la corta del grano, para buena suerte de algunos el surco está cargado de la cosecha lo que significa que estará buena la jornada,  pero otros murmuran con los demás que el surco no tenía café pero hay que cortar lo poco que hay, y luego pedirle al caporal que le asigne otro, pues cada cortador se propone cortar la mayor cantidad de café pues su trabajo es por obra.

Cortadores de café listos para agarra el surco asignado

A eso de las 10 de la mañana, comienzan a salir los primeros cortadores algunos porque ya llenaron varios sacos y otros que quieren llegar temprano a casa; antes de salir de la finca le gritan al “caporal” que llegue para revisar que han cumplido con las recomendaciones.

Con el canasto cruzado en la espalda y los sacos de café al hombro comienzan a cargar el grano, el cual es llevado a el denominado “recibidero” ahí al llegar se tiende un plástico el  suelo para escoger el grano verde un proceso que tarda desde 15, a 30 minutos, posteriormente, se hace una fila para llegar a la báscula, donde se conocerá cuantas arroba hizo el cortador,  pues cada arroba es pagada a 1.62 de dólar, el promedio de arroba anda entre  5 arrobas  al día es decir 8.5 de dólar al día dinero que será cobrado cada quincena.

Es el momento que apartan el café verde del maduro listos para la pesa.
Momentos que los sacos son llevados a la bascula.

“La mayoría de personas que cortan café son hombre y mujeres adultos, son poco los jóvenes que hoy participan en la recolección, contrario a la época de los 90s  donde los jóvenes aprovechaban la temporada por que en enero había que comprar uniformes y útiles escolares, era más sacrifico porque la gente caminaba horas por caminos  escabrosos para llegar la finca, desde las 3 de la mañana los ceros se iluminaban de lámparas cientos de personas familias completas caminaban, hoy desde que tome las riendas de la cooperativa mi primer logro fue comprar camiones para trasladar a toda la gente que trabaja para la cooperativa” explica Israel Márquez presidente de la cooperativa San Carlos 2 .

A pesar de lo poco que pueda ganar un hombre o mujer dedicados a esta labor, lo hacen con mucha dedicación pues la falta de empleos es evidente y cada familia está en busca de llevar ingresos a su hogar.

La mayoría de empleos de la época en la finca es la corta de café, pero otros también son empleados en el proceso de sacar en limpio el grano a lo que le llaman en oro que está listo para comercializar, o procesar para el consumo local, este año  la cooperativa pretende cosechar 6 mil quintales de café.

Café en oro en los patios de los benéficos despulpadores