Los condenados también deberán escribir a mano los nombres de los 6.756 estadounidenses que murieron durante las guerras de Irak y Afganistán, entre otras tareas.

Dos estadounidenses fingieron ser antiguos militares para obtener sentencias más favorables antes de ser condenados por violar sus términos de libertad condicional y deberán cumplir una serie de requisitos para poder aspirar de nuevo a esa opción.

Así, dos días al año una de sus tareas será sostener durante ocho horas frente a un monumento a los caídos carteles que digan: «Soy un mentiroso. No soy un veterano. Robé valor. Deshonré a todos los veteranos«.

Troy Allen Nelson y Ryan Patrick Morris cumplirán ese cometido cuando EE.UU. conmemora el Día de los Caídos y el Día de los Veteranos —25 de mayo y 11 de noviembre, respectivamente— todos los años que se encuentren bajo supervisión.

Nelson y Morris también deberán escribir a mano los nombres de los 6.756 estadounidenses que murieron durante las guerras de Irak y Afganistán y redactar los obituarios de los 40 que procedían de Montana.

Además, ambos reos elaborarán cartas de disculpa para diversos grupos de veteranos y completarán 441 horas de servicio comunitario, una por cada persona procedente de Montana muerta en combate desde la Guerra de Corea