La Superintendencia General de Electricidad y Telecomunicaciones (SIGET), anunció un recargo en los recibos de electricidad a partir de octubre, debido a una deuda pendiente de El Salvador por $3.5 millones que corresponde a los compromisos adquiridos ante la Comisión Regional de Interconexión Eléctrica (CRIE), que es el ente que regula el mercado eléctrico centroamericano.

La deuda será pagada por los consumidores finales durante seis meses, y el costo será de entre $1.12 y $1.16 el megavatio hora, aunque la Defensoría del Consumidor (DC), ha presentado un recurso para que se revierta la decisión.

“Incidirá en el cargo por la energía, que forma parte de la tarifa eléctrica que se traslada a los usuarios finales”, explicó la SIGET.

La DC presentó el recurso ante la CRIE para intentar revertir el cobro que debe pagar El Salvador, según informó la institución en un comunicado.

Por su parte, la Unidad de Transacciones (UT), confirmó que este cobro penaliza el haber restringido las importaciones de energía que vienen del mercado regional.

Desde hace algunos años, se paga una especie de «peaje» por el uso de la red regional para exportar energía al mercado eléctrico centroamericano. Este cargo es pagado por el agente que vende la energía. Antes, el costo de este derecho era variable, dependiendo de la energía demandada, lo cual encarecía el precio promedio de energía.

A raíz de ello, la CRIE decidió crear un derecho o contrato fijo, para reducir el costo de exportación. Sin embargo, el esquema se prestó a la especulación, pues hubo actores que compraban el derecho de pasar la energía por el sistema y al final no exportaban, con la idea de revenderlo después.

En la actualidad, El Salvador es el país que más importa energía en la región. Pero el año pasado, cuando los ingenios estaban inyectando energía a la red eléctrica nacional, el país no necesitó importar tanto, por lo que las autoridades nacionales decidieron restringir la importación. El problema fue que hubo vendedores que ya habían pagado su derecho para exportarle energía al país.

Ante la deuda de $3.5 millones que se generó, la CRIE aprobó en diciembre de 2018 crear el Cargo por Restricciones Nacionales (CARN), con el objeto de compensar a los agentes que habían cancelado por los derechos firmes. «Ese cargo recién creado tenía el inconveniente de no haber establecido en ese momento el procedimiento de cálculo y por tanto no se podía estimar el impacto económico en cada uno de los países», dice la SIGET en su boletín.

El pago de los $3.5 millones se distribuirá en seis cuotas, de las cuales El Salvador ya canceló dos. La deuda se dejará de pagar en enero de 2020, y el cobro se verá reflejado en el cargo por energía que aparece en los recibos de los consumidores