Con música al son de la guitarra, al estilo serenata, elementos policiales realizaron una donación de sillas de ruedas en Santa Ana.

La misión fue coordinada por el agente Gómez, como ha sido llamado por las autoridades policiales, quien gestionó las 6 sillas de ruedas para personas con necesidades en el cantón Potrero Grande Abajo, de la cabecera departamental.

«Su empatía, pero sobre todo haber experimentado las condiciones de pobreza… hicieron que ahora este agente de la Policía gestionara 6 sillas de ruedas para beneficiar a personas de escasos recursos económicos que habitan en esa área rural» sostiene un reporte.

“Yo era muy pobre” dice el agente, quien recuerda con agrado que con la ayuda de maestros y vecinos logró salir adelante.

El uniformado realiza labor importante con algunas comunidades de San Salvador y específicamente en la colonia Málaga; sin embargo no olvida aquel lugar que le tendió la mano y hoy regresa para entregar las sillas que son donadas a través de la Fundación Operación Bendición.

“Es gente con escasos recursos económicos que no podían comprar las sillas” y “hoy que yo puedo ayudarles, lo hago con gusto y de alguna manera regreso la ayuda que yo recibí en esos momentos”, dice el agente Gómez.

Las sillas fueron entregadas a sus beneficiarios, residentes de la localidad rural, entre los que destaca una niña que estudia en el mismo complejo educativo donde Gómez vivió y estudió entre los años 2004 y 2007.

Otra beneficiada es Hilda Contreras, una humilde mujer que a sus 71 años sufre de discapacidad, quien no pudo más que agradecer con lágrimas el gesto humanitario.

La ayuda fue extensiva hasta el municipio de Tacuba, departamento de Ahuachapán, donde reside otro de los beneficiarios.