La Defensoría del Consumidor desarrolló un plan de inspecciones a proveedores que comercializan alimentos y bebidas, como restaurantes, tiendas mayoristas, supermercados, tiendas de conveniencia, hoteles y centros recreativos, encontrando una serie de irregularidades.

Esta verificación se realizó en el período de junio a septiembre del 2019 ejecutando un total 1,129 inspecciones, detalla la entidad.

La mayoría de estos procedimientos, un 68.91% (778) de las inspecciones realizadas reportó cumplimiento a las disposiciones legales verificadas, y el 31.09% (351) al menos un hallazgo de incumplimiento.

Estos casos activaron el protocolo administrativo ante el Tribunal Sancionador, el cual resolverá lo que corresponda conforme a los hallazgos denunciados.

La Defensoría sostiene que «el 78.06% de las inspecciones con incumplimiento corresponde a tiendas, mayoristas (52.99%) y restaurantes (25.07%)».

De los 406 hallazgos de incumplimiento a las disposiciones de la Ley de Protección al Consumidor, el 64.04% (260) pertenece a la venta de producto vencido, lo cual es una infracción muy grave [art. 14 y art. 44 literal a) de la LPC], lo cual puede ser sancionado con multa hasta de 500 salarios mínimos mensuales urbanos en la industria.

En un comunicado de prensa, la Defensoría sostiene que «los equipos de inspección de la Defensoría del Consumidor, tomaron medidas cautelares para evitar la venta de 10,838 productos vencidos y proteger la salud y economía de los consumidores».

Entre los principales productos alimenticios vencidos se cuantifican 2,185 bebidas en polvo, 2,015 sabrosadores y especies, 787 galletas y golosinas, 677 productos de harina, 621 boquitas, 502 panadería, 453 bebidas carbonatadas, 437 aceites y margarinas, 425 sopas deshidratadas, 420 bebidas no carbonatas, 420 pastas, 261 carnes y embutidos, entre otros.