Brenda Cuéllar es una joven de 18 años originaria de San Juan Opico, La Libertad, que hasta hace unos meses estudiaba Medicina en la Universidad Evangélica (UEES), pero por su situación económica comenzó a laborar en una venta de telas, donde desde el miércoles 16 de octubre no se ha presentado a trabajar.

La familia relató a El Salvador Times que tampoco contesta llamadas, ni los mensajes que le envían a su celular; ellos creen que hay un posible responsable detrás de la desaparición de Brenda y que sería un joven “sospechoso” al que últimamente frecuentaba.

La madre de Brenda explicó que su hija se graduó de bachillerato el año pasado, y que inició la carrera de Medicina en la Evangélica, pero por problemas económicos dejó los estudios, por lo que acordó con su familia que comenzaría a trabajar para seguir estudiando el próximo año.

Y así ocurrió, la joven fue contratada en la venta de telas, Color Telas, donde la última semana laboral que hizo fue enviada a la sucursal de Plaza Merliot, de Santa Tecla.

“Ella hizo un primer ciclo de medicina en la Universidad Evangélica, pero por problemas económicos no pudo continuar. Le dije, hija este ciclo trabaje y el próximo año a ver si se incorpora, esos eran los planes…”, contó la madre de la joven.

Completó las jornadas laborales del lunes y martes, pero la angustia para la familia llegó desde la tarde-noche del martes, pues no llegó a la casa. Y aunque intentaron comunicarse con ella llamándola y enviándole mensajitos no hubo respuesta. Incluso, contactaron con algunos amigos, pero tampoco hubo indicios de su paradero.

Los familiares explicaron a este medio que ella siempre había mantenido una buena relación con su madre, pero últimamente habían notado un cambio de conductas y que, últimamente, se estaba relacionado mucho con un joven al que les parecía “sospechoso”.

“Últimamente ella tenía contactos con una persona, con un muchacho que lo había conocido hace poco, desde un inicio pareció sospechoso, no se veía bien. Se le dijo que tuviera cuidado. El joven no contesta, ella no ha llamado… a estas alturas no saber nada de ella se siente uno desesperado”, fueron las palabras de la madre.

La familia espera que si la joven se fue por su voluntad, era preferible que diera aviso para evitar preocupación; de lo contrario, temen que esté contra su voluntad en quién sabe qué lugar.

“Mi hija consumió drogas porque él se las dio”

La madre de Brenda relató que ella también consideró como sospechoso al joven con el que últimamente se relacionaba, agregó que en cierta ocasión vio unos mensajes que el joven le envió a su hija hablando de que había consumido drogas.

“Ese muchacho, yo me di cuenta por los mensajes que le vi, que mi hija consumió drogas porque él se las dio, y supe que ese muchacho tenía un plantación de marihuana en su casa. Mi angustia crece de que si ella ha sido manipulada o la tenga drogada, y aunque ya tenga 18 años mi hija es muy ingenua”, dijo la progenitora.

Explicó que su Brenda era muy comunicativa con ella, que siempre, por cualquier eventualidad, le avisaba si tenía algún inconveniente en el trabajo por el que iba a llegar tarde, por eso lamenta que tampoco le conteste los mensajes.

“Es un cambio repentino que tuvo, de hace unos días, no de meses. Ya conseguí el número de teléfono de esta persona con el que pienso que puede estar y no contesta tampoco”, aseguró.

Esta madre cree que su hija pueda estar siendo manipulada o, incluso, retenida bajo los efectos de las drogas rodeada por traficantes de personas.

“Si mi hija tomó la decisión de quedarse, pues… aunque yo no estaría tan segura de eso; uno conoce lo que tiene, por eso digo que no estaría segura. Siento que ha sido manipulada, que se ha dejado llevar por influencias de otras personas. Si ella decide quedarse, aunque a mí me duela en el alma, pero ella tiene 18 años, si tuviera 17 sé que la Policía va, la arrebata y ya estuvo, pero si fuera un caso más extremo de que la quieran para prostitución en ese caso hay que actuar, aunque mi hija yo sé que no sería capaz de eso”, expresó la angustiada madre.

Con voz entrecortada, la progenitora continuó: “Mi hija es bien linda, toda la vida hemos vivido juntas, le dediqué mi vida a ella, a darle buenos principios y todo. Duele mucho. Estoy recién operada de un ojo y todo esto me afecta, se me salen las lágrimas y lloro, no debería de llorar, pero me pongo muy mal”.

Ya acudieron a la Policía

Debido a que la madre consiguió el número de la persona que cree que tiene a su hija, fue la Policía para ver si podían ayudarla. Ellos le dijeron que iban contactarse con la persona para ver cuál era la situación.

Los agentes le dijeron que primero iban a llamar al número, pero que si no respondía el joven sugieren que denuncie el caso para poder actuar como autoridad.

“Fui a la delegación de San Juan Opico, ellos prometieron ayudarme y que iban a hacer las llamadas con la persona que creo que pueda estar involucrada, si tenían una respuesta me dijeron que me iba a avisar; si no, me dijeron que interpusiera la denuncia formal para ellos empezar a la investigación”, concluyó la madre.