Cuando se inscribió en el maratón Twin Cities, celebrado el pasado 6 de octubre en la ciudad estadounidense de Mineápolis, Tyler Moon decidió que, en lugar de su nombre, imprimiría en el dorsal la frase ‘Jesús salva’. Poco sospechaba este joven de 25 años que las palabras que escogió para reflejar su religiosidad acabarían siendo proféticas.

Moon había recorrido 16 kilómetros cuando empezó a sentirse indispuesto y se desplomó sobre el asfalto. Salvó la vida gracias a la actuación de varios médicos que lo atendieron rápidamente, uno de los cuales se llama Jesús.

El joven asegura que antes de empezar la carrera se sentía perfectamente, pero después de algunos kilómetros entendió que no podía seguir corriendo. Al poco tiempo sufrió una taquicardia, se desmayó y se golpeó la cabeza contra el asfalto. El corazón del joven se detuvo justo cuando varias personas con formación médica acudieron a ayudarle, entre ellos Jesús Bueno. Los médicos lograron revivirlo practicándole un masaje cardíaco y la respiración artificial.

Cuando Tyler Moon volvió en sí en un hospital, contactó en las redes sociales con todas las personas que le salvaron la vida. El joven cree que Dios envió a Jesús Bueno y sus colegas para que le ayudaran.