Uniformados de la Policía del condado Montgomery respondieron a una llamada de emergencia en la cuadra 9100 de Gue. Road poco antes de las 11 a.m. del martes tras recibir reportes de un tiroteo. Al llegar, los oficiales hallaron a Macklin Jiménez, de 46 años en el sótano de su vivienda con varias heridas de bala.


Una investigación preliminar reveló que Jiménez, su hijo, Jesse, y la madre de este último estuvieron involucrados en una discusión en el sótano, que era el cuarto de Jesse. Tras oír gritos, la hermana de Jesse también ingresó a la habitación, según documentos judiciales.
En algún momento, cuando ya la discusión se había calmado, Jesse Jiménez sacó una pistola de su bolsillo y le disparó a su padre, causándole la muerte, indican los documentos. Luego escapó, según las autoridades.
Agentes avistaron el auto del presunto agresor y se desató una persecución vehicular que después fue a pie y que terminó en el área de la cuadra 14700 de Good Hope Rd, donde Jesse Jiménez fue aprehendido.

Macklin era originario del Cantón Mogotillo departamento de La Unión, El Salvador, pero emigró de pequeño con su madre a los Estados Unidos donde creció en el área de Columbia Heights en el Distrito de Columbia, lugar donde su madre, Margarita Jiménez, era dueña de un restaurante salvadoreño localizado sobre la 14th St. en el Noroeste de la cuidad.

“A pesar que la mayor parte radicó en los Estados Unidos, Macklin nunca se olvidó de sus raíces y sostuvo el rol de Presidente de la Directiva del Cantón Mogotillo” dijo un familiar cercano a Jiménez.

Macklin Jiménez se desempeñó como un empleado civil de la Policía Metropolitana de D.C. por 27 años, según la corporación. Recientemente, se había unido al Buró de Servicios de Investigación.

“El trágico fallecimiento de Macklin Jimenez ha conmocionado a nuestro departamento y nuestra familia de MPD siente una profunda tristeza por su pérdida”, dijo el jefe de la policía Peter Newsham en un comunicado.

Jesse Jiménez de 24 años, el responsable del asesinato de Macklin, se presentó frente a un juez el miércoles en el Condado Montgomery, quien le negó el derecho a fianza. Jesse enfrenta un cargo de asesinato en primer grado y si es encontrado culpable podría enfrentar la condena máxima de cadena perpetua.