Nelson Bladimir Rojas, de 22 años, confesó el triple homicidio cometido contra su padre, su madre y su hermana de 13 años, según reveló el ministro de Seguridad, Rogelio Rivas, quien agregó que la hipótesis de las autoridades es que el joven mató a su familia para pagar una deuda que tenía con la pandilla que opera en la colonia Cumbres de San Bartolo, donde ocurrieron los hechos.

«Muy probablemente que haya sido por una deuda que tenía con la pandilla y le ordenaron que llevara a cabo este triple homicidio. Es parte de la hipótesis, uno de los posibles hechos que este joven ha manifestado», dijo Rivas.

Rojas asesinó con arma de fuego, y por la espalda, a su padre Nelson Rojas Ávila, un agente destacado en la División de Élite contra el Crimen Organizado (DECO), a su madre Ángela Granadino Ortiz y a su hermana adolescente de solo 13 años. Los cuerpos fueron hallados en lunes de esta semana y los forenses estiman que cuando fueron encontrados ya tenían más de 48 horas de muertos.

Rojas fue detenido el miércoles y al momento de su captura portaba una pistola con la que se presume cometió los homicidios. La policía investiga si el sujeto actuó solo o si contó con la ayuda de otros pandilleros para matar a sangre fría a sus víctimas.

En sus escuetas declaración aceptó que llevó acabo los crímenes por una deuda de $700 en droga que él había consumido producto de su adicción y que la droga pertenecía la pandilla, por lo que fue obligado a cometer el triple homicidio, presuntamente con ayuda de otros pandilleros.

«Fue un triple homicidio: la muerte del agente, la mamá del joven y una hermana. Efectivamente él ha confesado y ya está a disposición de la Fiscalía General de la República que fue quien cometió el asesinato», reiteró el ministro.

El cuerpo del policía presentaba disparos en la espalda y en la cabeza, por lo que se asume fue atacado por la espalda mientras se dirigía a tomar un baño en la misma casa. Además, presentó otras heridas hechas con arma blanca.

El agente policial había salido con licencia y debía presentarse a trabajar el sábado pero no se presentó ni se reportó con su jefe, por lo que sus compañeros acudieron a su vivienda a investigar lo sucedido.