Uno de los huracanes más poderosos que haya azotado Estados Unidos azotó el jueves la costa del Golfo de México con fuertes vientos y aguaceros, mientras tocaba tierra en Louisiana cerca de la frontera con Texas, desatando una imponente marejada y matando a por lo menos seis personas.

Louisiana recibió la mayor parte del impacto cuando Laura llegó a Lake Charles, una ciudad industrial de 80.000 personas. Las poderosas ráfagas del huracán de categoría 4 destrozaron ventanas en edificios altos y arrojaron vidrios y escombros. La policía detecto un casino flotante que se desatracó y chocó con un puente.

Un video tomado por un drone mostraba el agua rodeando edificios a los que le faltaba parte de los techos. Seis personas murieron en Louisiana a causa de la tormenta, cuatro de ellas por caídas de árboles sobre sus casas, precisó el gobernador de Louisiana, John Bel Edwards.

Las muertes incluyen a un hombre de 24 años que murió de envenenamiento por monóxido de carbono de un generador dentro de su residencia, dijo Mike Steele, director de comunicaciones de la Oficina de Seguridad Nacional y Preparación para Emergencias del Gobernador de Luisiana.